Glow-up Guru: Unveil Your Inner Glow with this DIY Spa Experience

Gurú del Resplandor: Desvela tu Brillo Interior con esta Experiencia de Spa Casera

Aquí tienes un sencillo tutorial paso a paso para hacer un facial en casa. Todo lo que necesitas son unos cuantos productos, que ya tienes o puedes hacer tú mismo.

Antes de empezar: humedece un par de toallitas o toallas de mano, dóblalas por la mitad o en tercios, según el tamaño que utilices, y enróllalas. Coloca las toallas enrolladas en un plato apto para microondas y caliéntalas en el microondas a intervalos de 30 segundos, volteándolas periódicamente, hasta que estén calientes al tacto. Retira el plato del microondas y coloca una toalla seca encima para ayudar a mantener el calor. Ten estas toallas enrolladas a mano dondequiera que planees realizar tu tratamiento facial.

También puedes remojar dos bolsitas de té de manzanilla mientras preparas las toallas, que luego puedes escurrir y usar durante el paso de la mascarilla de tu facial. Ver más abajo.

Si tienes un pincel de abanico o un pincel de base, asegúrate de lavarlo a fondo antes de empezar para poder usarlo para aplicar el producto en tu cara. No es necesario que esté completamente seco para usarlo durante tu facial. ¿No tienes pincel? ¡No hay problema! ¡Las yemas de los dedos funcionan igual de bien!

Una cosa más: Quítate el maquillaje antes de lavarte la cara para que tu piel no tenga barrera entre ella y todos los maravillosos ingredientes de tu limpiador. Puedes optar por usar agua micelar, un bálsamo desmaquillante, una toalla de microfibra o incluso un aceite vegetal y una toallita para descomponer tu maquillaje y eliminarlo de la piel.

Ahora con todo preparado, ¡es hora de empezar!

  • Comienza con un limpiador. Elige tu favorito, o si tienes varios productos de la misma marca, intenta ceñirte a ellos ya que funcionarán más eficazmente juntos que usando productos de varias líneas diferentes. Humedece tu cara en el lavabo, y si tu producto hace espuma, dispensa una cantidad del tamaño de una moneda de cinco centavos en la palma de tu mano y haz espuma ligeramente. Masajea el limpiador en tu piel durante 90 segundos, bajándolo por el cuello aproximadamente un tercio para reducir el goteo. Enjuaga con agua en el lavabo y sécate con una toalla de mano.
  • Opcional: usa una bolita o almohadilla de algodón ligeramente empapada en tónico o hamamelis para equilibrar el pH de tu piel y prepararla para una absorción óptima de los productos. Pasa la bolita de algodón por toda la cara y el cuello, y luego da golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre en la piel.
  • A continuación, haz tu propio exfoliante facial suave o utiliza tu producto exfoliante facial favorito. (¡Para una receta adicional de exfoliante facial casero, consulta a continuación!) Dispensa otra cantidad de producto del tamaño de una moneda de cinco centavos en las yemas de los dedos, frota ligeramente los dedos para distribuirlo en ambas manos, y luego masajea el exfoliante en la piel durante dos minutos, bajándolo por el cuello aproximadamente un tercio para facilitar la limpieza. Utiliza movimientos suaves y circulares, comenzando por la frente y bajando por la cara y el cuello. ¡Este es un buen momento para cantar tu canción favorita mientras te exfolias, y esos dos minutos pasarán volando! Enjuaga en el lavabo usando las manos o una toallita para ayudar a eliminar el producto.
  • Opcional: usa una bolita o almohadilla de algodón ligeramente empapada en tónico o hamamelis para equilibrar el pH de tu piel y prepararla para una absorción óptima de los productos. Pasa la bolita de algodón por toda la cara y el cuello, y luego da golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre en la piel.
  • A continuación, selecciona la mascarilla facial de tu elección o consulta nuestras recetas sugeridas a continuación para usar tu propia mascarilla casera. Si usas una mascarilla de tela, sigue las instrucciones de la parte posterior del paquete. Si usas una mascarilla suelta, usa las yemas de los dedos o un pincel de abanico o de base para aplicarla. Consejo profesional: aplica la mascarilla en una mitad de la cara a la vez, comenzando por la frente y bajando hasta el cuello. Esta técnica de aplicación asegurará una cobertura más uniforme de tu mascarilla.
  • Una vez que estés satisfecho con la cobertura de tu mascarilla, toma una de tus toallas al vapor, desdóblala y prueba su temperatura en tu muñeca, asegurándote de que no esté demasiado caliente. Coloca la toalla tibia sobre tu cara mientras te recuestas y te relajas durante 10 minutos. La toalla tibia no solo ayudará a abrir los poros para que reciban todos los beneficios de la mascarilla, sino que también ayudará a mantener la mascarilla suave para que sea más fácil de quitar. Consejo profesional: usa tus dos bolsitas de té y colócalas sobre tus ojos (y debajo de la toalla tibia) mientras dejas actuar la mascarilla. ¡Esto hace que sea un tratamiento ocular maravillosamente calmante!
  • Después de 10 minutos, retira la mascarilla con las toallas tibias y húmedas que preparaste. Si es necesario, retira cualquier trozo de mascarilla rebelde en el lavabo con agua. Seca tu piel dando palmaditas con una toalla de mano seca.
  • Opcional: usa una bolita o almohadilla de algodón ligeramente empapada en tónico o hamamelis para equilibrar el pH de tu piel y prepararla para una absorción óptima de los productos. Pasa la bolita de algodón por toda la cara y el cuello, y luego da golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre en la piel.
  • Opcional: usa un sérum de tu elección y aplica una cantidad del tamaño de una moneda de diez centavos por toda la cara y el cuello con movimientos ligeros y amplios. Da golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre en la piel hasta que se absorba.
  • Finalmente, usa una crema hidratante de tu elección y aplica una cantidad del tamaño de una moneda de cinco centavos por toda la cara y el cuello con movimientos suaves y circulares. Da golpecitos con las yemas de los dedos para que el producto penetre en la piel hasta que sientas que está bien absorbido.

Ahora que tu piel está limpia, exfoliada, purificada e hidratada, ¡estás lista para afrontar el día con confianza! Disfruta de un tratamiento facial como este con una frecuencia de una o dos veces por semana, según tus necesidades individuales.

Consejo profesional: con tu piel en tan buenas condiciones, omite el maquillaje durante uno o dos días y saborea los resultados por más tiempo. ¡Es el momento perfecto para dejar respirar tu piel!

Exfoliantes caseros

Exfoliante enzimático (no para pieles sensibles)

  • 1/4 taza de papaya picada (licuada)
  • 1 cucharadita de jugo de piña (sin azúcar)
  • 1 cucharadita de miel (cruda, sin filtrar es lo mejor)
  • 2-3 cucharadas de azúcar morena

Exfoliante iluminador (no para pieles sensibles)

  • 2 cucharaditas de cacao (sin azúcar)
  • 1 cucharada de café molido
  • 2 cucharadas de yogur natural

Exfoliante hidratante

  • 1 cucharada de avena (molida hasta obtener un polvo grueso)
  • 1 cucharada de yogur natural
  • 1 cucharada de leche (acidófila si la tienes a mano)
  • 2 cucharaditas de aceite de almendras (o coco o jojoba)
  • 1-2 cucharadas de azúcar morena o blanca

Mascarillas faciales caseras

Para todo tipo de piel para lograr un brillo saludable:

  • Tritura media banana en un tazón.
  • Mezcla una cucharada de zumo de naranja y una cucharada de miel (cruda o Manuka).
  • Aplica la mascarilla en tu cara (¡los grumos están totalmente bien!)

Calmante y tensora de la piel:

  • Combina una yema de huevo, una cucharada de miel y una cucharada de aceite de oliva con media taza de avena.
  • Revuelve bien y luego aplícalo en tu cara.
  • ¡Asegúrate de que tu desagüe esté protegido de los goteos de avena!

¡Comparte tus resultados!

Toma una foto de tu facial casero y publícala en las redes sociales usando #FacialAtHome. ¡Asegúrate de etiquetarnos @shinkahsbeautybar, para que podamos ver tu hermoso rostro!

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